¿Cuántas veces las
habremos visto en los gimnasios, en las tiendas de deporte y demás?
La solemos relacionar con ejercicios complicados, con embarazadas y
personas con algún tipo de actividad para la rehabilitación, sin
embargo, cada vez es mas habitual utilizarla como una silla de
escritorio, de esta manera, ayudamos a fortalecer los músculos de la
espalda y caderas, reducimos dolores y favorecemos al riego
sanguíneo; esto ultimo nos ayuda a incrementar el rendimiento en el
trabajo debido a la fluidez de la sangre.
Yo siempre he sufrido de
dolores de espalda, y un amigo me sugirió probarla, ya no sólo para
hacer estiramientos, sino como silla de escritorio. Al principio era
reacia a ello y tampoco me decidía nunca a comprarme una, así que,
llegado mi cumpleaños, mi buen amigo Rydra, decidió regalármela.
Como bien nos explica él
en su blog
(http://elfiberhabla.net/2012/07/los-beneficios-de-la-pelota-suiza/),
al ser una superficie inestable, nos vemos obligados a mantener los
músculos en tensión, músculos a los que no solemos prestar la
atención necesaria. El hecho de no tener respaldo al principio puede
ser algo molesto, pero con el tiempo nos acostumbramos a mantener una
buena postura; es algo que realmente adquirimos de manera natural.
Llevo utilizando la
pelota suiza alrededor de cuatro meses, únicamente como silla de
escritorio; las primeras veces era algo incómodo, estaba demasiado
acostumbrada al respaldo y a la estabilidad, pero conforme me he ido
acostumbrando a ella los dolores de los que tanto me quejaba han ido
desapareciendo.
Es cierto que al
principio me dolía más la espalda al utilizarla. Cuando no
aguantaba el dolor, volvía a cambiarla por la silla de escritorio
que tenía antes y, a los días, utilizaba nuevamente la pelota. El
hecho de sentir el dolor más intenso se debía a la falta de
costumbre; nuestro cuerpo se habitúa a posturas, maneras de caminar,
de sentarse y demás, de esta manera, la corrección postural puede
resultarnos algo dolorosa. No debemos asustarnos si nos pasa algo
así, simplemente no hay que forzarse más de lo debido y acudir a un
especialista si se diera el caso.
Probadla si tenéis la
oportunidad, sobretodo si sufrís de dolores de espalda, recordad que
al principio tendréis que ir alternando la silla de escritorio con
la pelota suiza, con el tiempo veréis que haréis menos cambios.